Higini Cierco Noguer nos explica la tensión entre la filosofía y la poesía

 

Desde la Antigüedad, el poder de la poesía ha sido objeto de innumerables debates,  interpretaciones interminables para tratar de explicar el rechazo a un tipo particular de poesía y a los poetas. Por esta razón, Higini Cierco Noger nos va a explicar la tensión entre filosofía y poesía a través del rechazo y la crítica de Platón a los poetas, pues en la obra del filósofo griego encontramos que hay una incompatibilidad sustancial entre poesía y conocimiento y por el otro, la incompatibilidad entre poesía y educación.

Sin embargo, hay que advertir que la tensión entre poesía y filosofía ha estado presente a lo largo de la historia, es una relación complicada que encuentra algún tipo de respuesta si miramos el antagonismo entre las figuras del filósofo y el poeta: ya que mientras el filósofo expone sus ideas y pensamiento de manera exacta y racional, tomando como referencia conceptos específicos; el poeta se inspira en imágenes y los ritmos de las palabras, sus temas hacen referencia a una expresión exaltada y emotiva que se manifiesta a través de la inspiración.

A pesar de este antagonismo, hay un punto en el que convergen la poesía y la filosofía que es el concepto y la imagen. De hecho, Platón para ilustrar su obra lo hacía a través de imágenes como lo hizo con el mito de la caverna, elemento muy común en la Grecia antigua. Así que como podemos ver en un principio la filosofía tomó de la poesía su capacidad expresiva a través del uso del verso.

Ahora bien, en la obra de Platón encontramos una crítica tan fuerte a la poesía que llega a proponer la expulsión de los poetas de la República. Como explica Higine Cierco Noguer,  la crítica de Platón a los poetas está presente en casi toda su obra. Pero es precisamente en el dialogo La República donde se encuentra el mejor explicada esta pugna, ya que hace alusiones al tema que pueden encontrarse en Menon, Ión, Las Leyes, Protagoras y Apología de Sócrates.

En la Apología de Sócrates en la que encontramos una explicación importante a la diatriba y está relacionada con el hecho de que la poesía posee un saber, que no es una construcción autónoma y razonable realizada por el poeta, de hecho Platón ve la poesía como una imposición producto de la inspiración.

Esta inspiración es producto de una especie de locura divina, sazonada por un estado de ánimo que se produce –según Platón- cuando las musas se apoderan del alma y logran dominan.  Para Platón la inspiración es tan importante que cuando los poetas son abandonados por la inspiración, no pueden producir nada ya que su producción no es de ellos, es el resultado del influjo de las musas. Es decir,  no les pertenece.

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